A Steve Jobs le despidieron de Apple. ¿Te crees más especial que él?…

NO leas este Post, ¡tú eres especial!, jamás tendrás que desnudarte ante todos, nunca perderás tu empleo. Así que… no pierdas tu tiempo conmigo.


Antes que nada, ¡pido perdón!, ya que al ser un desempleado (que no parado) es probable que «mi objetividad brille por su ausencia».

Pero cuando en LinkedIn veo a personas con excelentes C.V., «mendigando» (entre comillas) una oportunidad laboral para reanudar su más que envidiable carrera profesional y leo respuestas exentas de empatía, reprochando su publicación en LinkedIn o, aleccionando al candidato sobre cómo salir de una situación que desconocen por completo, me invade una profunda tristeza y me pregunto:

¿tenéis idea del valor que hace falta para pedir ayuda en una Red Profesional con más de 500 millones de usuarios?.

El camino del desempleado: parte de la tristeza, atraviesa la inseguridad, se detiene en la depresión, gira en la resiliencia, se encamina a la esperanza y culmina al encontrar una puerta abierta.

A una persona que lleva toda su vida trabajando, adaptándose a los cambios y a la tecnología, construyendo un mundo laboral del que hoy disfrutas tú, no se le debería mirar por encima del hombro.

Hasta hace no mucho, la frase «la experiencia es un grado» era respetada y enunciada por todos los mortales. Sin embargo, hoy en día, «la experiencia» se identifica erróneamente con incultura tecnológica y falta de adaptación.

Por primera vez en el Universo Laboral, existe la obsolescencia programada y esta llega a partir de los cincuenta años. Así que, echa cuenta de cuántos años serás «laboralmente útil», contando desde que termines tus estudios… hasta tu fecha de caducidad.
¡tic-tac!¡tic-tac!¡tic-tac!.

Esta situación «podría resultar cómica», pero si añadimos que: hoy en día se demandan perfiles con un 33% de discapacidad, ingenieros a precio de saldo, falsos autónomos y becarios con cuatro años de experiencia, ¡pierde toda la gracia!.


Y es que, entre todos nos estamos cargando el mercado laboral, invitando a la fuga de talento, despreciando experiencia, aplicando requisitos descabellados en la contratación de perfiles y lo que es todavía más increible: desincentivando el compromiso y el sentido de pertenencia a nuestras organizaciones.

Así que, ¡unámonos todos entorno a un #metootrabajodigno! con el objetivo, no sólo de eliminar antiguas y nuevas discriminaciones, sino de incentivar la contratación justa, desarrollar el talento de las jóvenes promesas y aprovechar el expertise de aquellos que te ayudarán a salir airosos de situaciones no descritas en los libros o, cuya solución no se encuentre bajo un entorno Java o Python.

Me alegro de que no hayas leído este Post, aunque me hubiera gustado decirte que:

1- Es una ¡suerte! que tú seas distinto al resto del mundo, ser consciente de que nunca te afectará este cambio de tendencia, así como saber que jamás perderás tu trabajo. Ser eternamente joven es una ventaja, haz que perdure.

2- Doy gracias porque todos los Reclutier, HeadHunter y RRHH sean expertos en contratación, exentos de prejuicios y de directrices marcadas por la Dirección.

3- Y como no, agradezco de corazón a la clase Política el que no sólo seamos estadísticas o argumentos de campaña para ellos, de lo contrario seríamos el 2º País Europeo con más paro.

○ Todos somos víctimas y culpables de la situación laboral, cometes un error al creerte por encima de tus compañeros, subordinados, candidatos…
○ Aunque votar y botar se escriban de una forma similar, su significado y consecuencias en el mundo de la política es muy diferente…
○ Cada aspirante tiene unas cualidades y un talento muy particular, sólo necesitan una oportunidad para demostrar su potencial y sus ganas…

Antonio J. Casado

Opiniones desde el respeto

9 ¡Gracias! por recomendar.

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